Crisis

Pongo la radio y hablan de problemas económicos a escala global. Enciendo la televisión y se rasgan las vestiduras porque Francia y Alemania entran en una fase de crecimiento negativo.  Abro el periódico y por todos lados el tema de portada son las devastadoras consecuencias de la crisis sobre los bancos hipotecarios…

Mis conocimientos de macroeconomía son más bien escasos, por no decir nulos, pero que narices, si  todo el mundo es libre de opinar (y sino tómese como referencia a Sarah Palin, aspirante a vicepresidenta de la Casa Blanca), yo no voy a ser menos. Ahí va mi (¿peculiar?) visión geek de lo que se nos avecina.

¿Algo que se veía venir?

Cuentan los libros de historia que en 1929 una gran crisis azotó la economía mundial de una forma parecida a la que tenemos entre manos. Si bien las causas parecen ligeramente distintas, me temo que el problema de fondo es bastante parecido. Al parecer, gran número de inversionistas estadounidenses vieron cómo su dinero, en muchos casos tomado a crédito, se volatilizaba en cuestión de días. El ‘crash’ bursátil motivó una reacción en cadena en el sistema financiero, con numerosos bancos que empezaron a tener problemas de solvencia y de liquidez al acentuarse la desconfianza en su capacidad de reembolsar a los depositantes. Algunos inversionistas saltaron de edificios, otros lo intentaron con gas o, simplemente, se suicidaron envenenándose. Después de 10 largos años de depresión en las que Europa y Asia se resintieron de la escasez de importación del gigante Americano, llegó la segunda guerra mundial y el comienzo del fin para una crisis que parecía a todas luces inabordable.

¿Es esto lo que esta ocurriendo? Pues…no de momento, pero podría darse el caso. Las similitudes son grandes: Ambas crisis se originaron en EE.UU y las dos parecen afectar a bancos y grandes empresas. En 1929 el desplome de la bolsa fue también repentino, en un fatídico Jueves Negro en el que se perdió de golpe un 9% del valor total. Para reaccionar ,los gobiernos tomaron medidas claramente desacertadas, agudizando el problema más si cabe hasta tocar fondo allí por 1934.

Superposición de resultados y comparación con 1929

Hector de Kirainet ha superpuesto ambas gráficas de desarollo bursatil, la de 1929 y la este año, obteniendo una similitud notable

A día de hoy aún es incierto a donde vamos a parar, pero si hay algo que aprendí de mi abuela (que por cierto era muy lista ella) es que para que haya buenos tiempos, también a de haber malos, y aunque mucho me gustaría errar en el pensamiento, me parece que mi abuela tenía razón y que el péndulo ha comenzado a caer…

¿Y esto, por qué esta pasando?

Mi razonamiento es simple: Si algo sube y se duplica o triplica de forma exponencial, si las ventas aumentan sin cesar y se compra de forma alocada, casi con frenesí… ¿No es lógico que al final se imponga la ley de la oferta y la demanda y se termine el dinero? Un dinero que, por cierto, ha sido usado a su vez por los bancos para especular. Curioso que ahora se acuda en su ayuda insuflando de nuevo dinero de los contribuyentes. De todos modos la explicación más simple circula a través de la red en forma de vídeo humorístico. Atención al vídeo, porque es MUY bueno:

Al menos queda gente con sentido del humor

No, No es tan Simple.

Es sencillo de ver el origen de todo es el mismo: créditos a personas que en realidad no pueden pagarlos. Sin embargo, es complicado de ver como terminará todo esto. Hace ya mucho leí La Crisis Ninja de Leopoldo Abadía, un texto genial que explicaba los tejemanejes de la crisis de forma bastante amena. Si se desea profundizar creo que es imprescindible echarle un vistazo al texto.

Si después de todo esto aún no ha quedado claro de que va el rollo de la crisis, existe un documento gráfico que profundiza en el tema de una forma sencilla pero seria, aunque en este caso está en Ingles.


Otra forma de decirnos lo mismo.

¿Y a mi como me afecta todo esto?

Es difícil de prever el alcance global, pero ya se empieza a notar el efecto de la crisis en los ciudadanos de a pié. Las empresas comienzan a pasar estrecheces, sobre todo aquellas en las que tienen algo que ver con la construcción o las entidades financieras. Esto implica que se mueve menos dinero, y por tanto la liquidez de Pymes y empresas medianas disminuye. El resultado es que hay menos trabajo debido a recortes en plantilla, aumentando así la tasa de paro.

Al aumentar el paro se dan menos créditos (los bancos ya no caerán dos veces en la misma piedra, digo yo) y todos los negocios terminarán resintiéndose. Pocas empresas podrán salvar el escollo sin inmutarse, y aquellas que lo hagan y que aún tengan crecimiento, lo harán de forma más contenida.

Pocas son las conclusiones que no se hayan hecho, pero creo que el modelo de crecimiento que se ha mantenido en los últimos 5 años no es sostenible, ni para la micro/macro economía generalista, ni para los recursos ambientales. Lo ideal sería que el modelo neo-liberal que los estados han mantenido sobre las entidades financieras pase a regularse de forma mucho más estricta, con auditorias constantes y un organismo encargado de mantener transparencia total en inversiones bancarias y financieras. Puede que esto sea una utopía, pero si nos la tenemos que pegar, que al menos sea de una forma más contenida.


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