Mp3, el estándar digital que cambió la música.

Hace 12 años ya que el formato MP3 comenzó a ser utilizado en círculos informáticos como estándar de música digital. Un poco más tarde, con la llegada de los reproductores portátiles y de los sistemas de distribución P2P como Napster y Audiogalaxy, terminó de establecerse finalmente en Internet. A día de hoy , por suerte para los usuarios y por desgracia para las discográficas, lo conoce hasta mi abuelo de 87 años. Todo esto está muy bien, pero… ¿Que hay detrás de esta famosa extensión de archivo? ¿Como surgió? ¿Porqué ha evolucionado tan poco estos últimos años? ¿Existen alternativas? Hagamos un poco de historia.

UN COMIENZO PROMETEDOR

El MP3 es acrónimo de MPEG-1 Audio Layer 3. Como muchos otros archivos, adopta su nombre de su extensión (.mp3), y es un formato de audio digital con perdidas desarrollado por el Moving Picture Experts Group (MPEG).

El MP3 esta íntimamente ligado al Instituto Fraunhofer IIS, que a su vez es parte de Fraunhofer-Gesellschaft, una organización de investigación que comprende 58 institutos esparcidos por Alemania. Fue allí donde se desarrolló principalmente la idea de emplear dicho formato como fuente de audio y donde Karlheinz Brandenburg, director de tecnologías de medios electrónicos del Instituto, usó por primera vez un archivo de este tipo en el ordenador (¡bendito seas Karl!).

Lo demás es historia: Primero se utilizó en ordenadores domésticos mediante programas específicos que codificaban CDs a Mp3 y, más tarde, en redes de archivos a través de Internet. El formato se popularizó de tal manera que terminó convirtiéndose en estándar frente a otros formatos propietarios.

OTROS FORMATOS

Después de 12 años el Mp3 sigue aguantando el envite de aquellos que han tenido la intención de reemplazarlo. Microsoft lo intentó con escaso éxito con WMA. Apple con ALE y con AAC. La comunidad de software abierto propuso Vorbis (OGG) como estándar y tampoco terminó de cuajar del todo. FLAC y Musepack (MPC) lo intentaron con codificaciones sin perdidas, pero a día de hoy apenas se distribuyen archivos de este tipo a través de redes P2P.

El único que tiene visos de conseguir algo es el MP4, pero llegados a este punto, y antes de explicar que es esto del MP4, cabe hacer una pequeña aclaración respecto a lo que es un formato contenedor y un codec propiamente dicho.

Un contenedor Multimedia (como el MP4) es un tipo de archivo informático que almacena información de vídeo, audio, subtítulos, capítulos, meta-datos e información de sincronización siguiendo un formato preestablecido en su especificación. Un Códec, por otro lado, es una abreviatura de Codificador-Decodificador. En concreto, los códec de audio cumplen fundamentalmente la función de reducir la cantidad de datos digitales necesarios para reproducir una señal auditiva. Lo que comúnmente se denomina “compresión de datos”, pero aplicado a un fin muy concreto.

Un contenedor puede llevar en su interior una serie de datos comprimida mediante un determinado códec. Así, hay veces que un contenedor puede llevar codificado tanto imagen como audio. El ejemplo más claro es el contenedor “.avi” que puede contener un archivo codificado mediante MP3 para el audio de una película, y usar a su vez una codificación MPEG4 para el vídeo. En el caso del MP3, es tanto un contenedor como una codificación, mientras que el MP4 (no confundir con MPEG4) es un contenedor, por lo que puede usarse para contener tanto audio como vídeo en diferentes formatos de códec.

Para entender mejor esto podéis imaginaros un coche o un autobús en el que se sientan personas. En nuestra analogía el automóvil sería el contenedor, mientras que la disposición de las personas en su interior sería el codec que usamos. Lógicamente, a más personas (datos) en el mismo espacio, mayor compresión, pero mayor será la perdida que tendremos en la calidad de nuestros datos de audio o vídeo.

CALIDAD EN EL SONIDO MP3

Ahora bien, la calidad a la que se codifican los archivos MP3 siempre ha sido tema de debate en Internet. Dentro de un mismo códec podemos seleccionar diferentes parámetros que condicionen la calidad de la escucha. Así, A mayor tasa de bits (kbps) tendremos una mayor calidad de sonido o imagen, pero también un mayor tamaño de archivo. Por norma general y durante los primeros años de vida del codec MP3 fue costumbre codificar los archivos desde CD a un bitrate de 128 kbps, el mismo que el formato origen. Dado que el minuto salía a un megabyte aproximadamente, se cree aún que es un buen compromiso calidad/tamaño. Sin embargo hubo detractores (entre los que me incluyo) que opinaban que era un bitrate demasiado bajo. Desde mi punto de vista el recorte de frecuencias en la conversión es demasiado evidente en las partes de percusión. Por suerte esto se solventa fácilmente codificando los archivos a 196 kbps. En la siguiente página podéis ver la diferencia entre ambas calidades, 128Kbps y 192 Kbps, en un archivo de audio MP3.

Mp3orNot

Haz click en el texto de arriba para comprobar si eres capaz de distinguir un Mp3 a 128kbps de otro a 192Kbps.

FUTURO DEL MP3

Si hay algo que me queda claro es que aún tenemos emepetreses para rato. Sinceramente, no veo una transición a otros formatos de forma inmediata. Es posible que Apple, a través de iTunes, haga cambiar el formato a medio-largo plazo en favor del Mp4/AAC, pero tal y como pintan las cosas ahora, lo va a tener difícil. No cabe duda que las nuevas compresiones dan mejor calidad a una compresión igual o parecida, pero no veo la necesidad de ahorrar unos cuantos megas cuando el precio de los discos duros de 500Gb está por los suelos. Veremos.


Acerca de esta anotación