Karate-Do: Evolución Deportiva

El Karate-Do (Japonés: Camino de la mano vacía) es, como otros tantos deportes modernos, una evolución lógica desde sus orígenes violentos. Al igual que todas las artes marciales, surge ante la necesidad de defenderse de las agresiones. En éste caso, aparece como una forma de defensa frente a bandidos y samuráis del Japón Feudal. Sus practicantes, los campesinos y gente humilde que sufrían estos ataques, solo tenían una oportunidad ante la evidente superioridad de sus adversarios: Los samuráis utilizaban armas (en general Katanas y Daikyus) que hacían imposible la utilización de tácticas avanzadas o elaboradas. Solo había una filosofía: Golpea primero y golpea a matar. Un golpe, un muerto.

Hoy en día el Karate es un deporte orientado a la competición, pero hay roces entre los practicantes de éste arte. Existe una forma de tradicional de pensar que aboga por volver a las raíces y hacer un Karate de contacto al K.O (Full-Contact) dirigido hacía la defensa personal. Los estilos Kyokushinkai y Shotokai son ejemplos de esta corriente. La otra rama se decanta por la modernización del Karate, haciéndolo más deportivo. Trata de evolucionar añadiendo elementos como guantillas y protectores, para hacer un combate al punto y evitar lesiones.

Para que os hagáis una idea, cuelgo un video de la denominada “vieja escuela” japonesa. El primer minuto es una demostración de fortalecimiento, el segundo es un ejemplo de lo que ha sido hasta hace poco el Karate tradicional.


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