Devorando Nueva York en 5 días (Parte 3)

Es difícil resistirse a la tentación y no caer en un ansia consumista cuando viajas, más aún si estás en Nueva York, capital mundial del despilfarro. Como se suele decir: Si no está en Nueva York, es probable que no exista.

El tercer día de nuestra visita sucumbimos ante el vil metal y nos lanzamos a las calles con las tarjetas entre los dientes y las manos dispuestas a agarrar lo que se nos pusiera por delante. Yo termine con un Zen Vision:M para mi amigo Pablo y un MacMini Intel Core Duo (jurjur, ahora me he vuelto maquero ¿?!!!) para mi. Los demás hicieron lo propio y volvieron con cámaras digitales nuevas y ropa (un pelín) estrafalaria.

A la tarde, ya más relajados, tuvimos visita obligatoria a Central Park. No se porque se le llama parque a semejante monstruosidad (por el tamaño, se entiende) pero resulto bastante relajante pasearse entre lagos y arboledas sin tener que esquivar un coche cada cinco minutos.



Central Park.

De vuelta al hotel tocaba cenar y cargar pilas porque a la noche saldríamos por ahí. Solo un consejo: Si alguna vez vas a Nueva York y decides salir de marcha NO debes:

  • Dar la murga a gorilas de 2×2 metros. Si dice no la primera vez, no insistas, no servirá de nada.
  • Llevar bebidas alcohólicas por la calle. Está prohibido.
  • Pedir a un taxi que te lleve a la zona de marcha.Te llevará a lo que a el le parece que es la zona de fiesta y eso puede resultar…extraño :-D
En cambio puede ser aconsejable:
  • Salir mamao del hotel. La bebida es muy cara en las “fashion disco”. 15 dólares un vaso de cubata no es mi idea de diversión.
  • Llevar el pasaporte encima. En los bares lo normal es que pidan algún tipo de identificación, sobre todo si eres extranjero.
  • Evitar las zonas conflictivas de noche. Harlem y Bronx no son lugares para turistas a no ser que conozcas bien la zona.

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